Animus Ferri. Exposición de Joaquín Llorens. Comisaria: Alicia Ruíz

Poparte presenta por primera vez en Madrid una muestra individual del artista Joaquín Llorens (Caudete, 1961), titulada Animus Ferri.  Artista plástico de formación autodidacta. Desde 2013 expone de manera regular en diferentes espacios públicos en ciudades como Valencia, Castellón, Albacete, Alicante, Toledo o Sevilla.

En esta ocasión, comisariada por Alicia Ruiz, quien ha seleccionado casi una treintena de obras realizadas en hierro y producidas durante los últimos dos años. El conjunto de piezas se presenta como un recorrido en el que el espectador podrá comenzar por las últimas creaciones del artista y en el que poco a poco se irá adentrando hasta llegar al origen de todas ellas, el hierro en estado puro.

En palabras de la comisaria, ha sido fundamental la elección de esta sala como perfecta compañera. Poparte es un lugar especial que, al igual que la obra de Joaquín, te sorprende cuando te vas adentrando en ella.

Llorens comienza a trabajar el hierro a la temprana edad de dieciséis años y cuarenta años después, sigue siendo su gran aliado.

“El hierro es parte de mí, o quizás yo haya sido siempre parte del hierro. Trabajo con él desde mi adolescencia y eso ha hecho que lo sienta como una prolongación de mi propio cuerpo”.

Llorens toma como pretexto en la serie Animus Ferri la dualidad del ser humano. Sus obras nacen de los sentimientos, de la espiritualidad, del alma del propio hierro y el cuerpo es la máquina capacitada para ejecutarlas.

“A menudo, cuando la obra está terminada, me siento delante de ella un buen rato. En esta observación es la propia obra la que me dice si debería de escoger otro camino o corregir algún fallo. Son ellas las que a menudo me dicen si sobra o falta algo”.

Utiliza el hierro de manera magistral, la evolución en sus trabajos es incuestionable. Lo que a priori todos concebimos como un material complejo a la hora de trabajar, se convierte en su perfecto compañero.

“Su dureza y su resistencia desaparecen ante mí cuando me permite darle las formas que busco y que tanto deseo. Es en ese momento, cuando se convierte en mi aliado. En el amigo que me permite manifestar en silencio todo lo que quizá sería incapaz de hacer de otro modo”.

Comienza su carrera artística centrado, sobre todo, en el propio hierro y sus óxidos. Experimenta los diferentes cambios que puede sufrir el material de manera casi natural. En cuanto a la forma, sus comienzos fueron figurativos. La representación de objetos cotidianos o del propio cuerpo humano protagonizan la primera etapa escultórica del artista. Después de más de dos décadas centrado en la figuración, Llorens comienza a visualizar las líneas simples, a reducir las formas y a introducir algunos colores. Como resultado, crea su propio lenguaje abstracto que va a protagonizar la serie Animus Ferri.

El color tiene un papel imprescindible en esta serie. Todos ellos, son colores primarios que se funden a la perfección con las delicadas formas de sus piezas. El rojo Ferrari, el azul cobalto, el amarillo o el blanco le dan esa puntada final a cada una de sus obras convirtiéndolas en figuras elegantes que parecen tener vida propia.

Joaquín se considera un artista ecléctico que no atiende a un solo estilo artístico y que bebe de diferentes fuentes de inspiración. Las esculturas antropomórficas del maestro Julio González, uno de los artistas modernos más importantes de la primera mitad del siglo XX; o las instalaciones escultóricas del valenciano Miquel Navarro, uno de los representantes más destacados de lo que se conoce como “Nueva Escultura Española”, son algunos de sus referentes más importantes.

“Mis gustos son eclécticos, no me dejo llevar por una sola corriente, ni un solo lenguaje escultórico lo que me da una libertad total a la hora de enfrentarme a cada una de mis obras. Pienso que todas ellas nacen sabiendo cuál es el camino que debo recorrer hasta llegar al fin”.

Cuando conoces a personas como Llorens te das cuenta de que la creatividad artística vive de manera intrínseca en algunos de nosotros y sin importar nuestro contexto; dónde, cuándo y cómo hayamos nacido, sale hacia fuera venciéndolo todo.

“Para mí, la escultura es el libro donde escribo mi personal Historia del Arte. Si algún día no pudiera esculpir, creo que sentiría el mismo dolor que si no pudiera hablar o expresarme”. 

Texto escrito por Alicia Ruiz, comisaria de la exposición Animus Ferri.