Aldo Méndez. Yo no quería ser un mito erótico

Una propuesta más lúdica que escénica; más que un espectáculo un desvarío. La sexualidad, el

sexo, la sensualidad, las verdades, las mentiras, las dudas, los caminos de ida y vuelta, los

secretos.

La voz de la memoria como pretexto para convidar, seducir y contar esa parte de la vida que…

Y si el público lo quiere, entre todos construimos una historia para acabar jugando juntos a

eso que llaman erotismo.